La red de influencias liderada por José Luis Rodríguez Zapatero no se limitó a gestionar el rescate público de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. El auto dictado del magistrado José Luis Calama revela que la oficina del ex presidente en la calle Ferraz 35 actuaba también como puerta de entrada obligatoria para que empresarios chinos vinculados al Partido Comunista accedieran al mercado petrolero venezolano controlado por Delcy Rodríguez. Quien quería petróleo de Venezuela tenía que pasar, primero, por Zapatero.
El documento judicial, de 85 páginas, describe con detalle el funcionamiento de esta operativa internacional. Los potenciales compradores de crudo debían canalizar su gestión a través de la red del ex presidente socialista, remitiendo una Letter of Intent (carta de intención) directamente a su oficina madrileña. Sin ese trámite, el acceso a los barcos era imposible.
La razón era simple: «La Dama es la que maneja la asignación directa de los barcos», explicaban los propios investigados en conversaciones intervenidas. «La Dama» era el sobrenombre que utilizaban para referirse a Delcy Rodríguez, vicepresidenta del Gobierno de Venezuela.
Petróleo y Partido Comunista
El 23 de enero de 2024, Domingo Arnaldo Amaro Chacón, administrador de Inteligencia Prospectiva SL —una de las sociedades registradas este martes por orden judicial—, trasladó a Julio Martínez Martínez, lugarteniente de Zapatero, que Philippe Apikian, presidente de Swissoil Trading SA, y «los chinos» estaban «listos para comprar barcos» y que él estaba «listo para viajar a reunirse con la Dama y el Ministro de Petróleo».

Los investigadores han hallado entre la documentación intervenida una carta de intenciones fechada el 30 de octubre de 2023, enviada por «China International Cultural Technology Resources Group CO LTD» y dirigida a la «Oficina del Presidente Zapatero», a la atención personal de José Luis Rodríguez Zapatero.
El auto subraya que los propios interlocutores reconocían la naturaleza del comprador: «Debemos tener claro qué vamos a ofertar. Esta es una empresa que depende del Partido Comunista Chino».
Una precisión que el magistrado considera reveladora de que «la actividad descrita trasciende con mucho el ámbito propio de una transacción mercantil ordinaria».
El procedimiento era tan metódico como opaco. Quien quería acceder al crudo venezolano no negociaba directamente con Caracas. Primero necesitaba la aquiescencia de la red, después remitía la carta de intenciones a Ferraz 35, y sólo entonces se activaban los contactos con la cúpula venezolana.
«Pagamos al que mueva el hilo»
La dimensión petrolera se suma a la que ya era objeto de investigación: la presunta compra de influencias para que Plus Ultra obtuviera en marzo de 2021 una ayuda pública de 53 millones de euros con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), creado por el Gobierno de Pedro Sánchez mediante Real Decreto-ley en julio de 2020.
Los directivos de la aerolínea comenzaron a buscar vías de influencia desde el inicio de la pandemia. El 30 de marzo de 2020, Rodolfo Reyes preguntó a Ramón Gordils si podían «pedir ayuda a Zapatero… tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas públicas y/o financiamiento».
La disposición a pagar quedó fijada ese mismo día por Julio Martínez Sola: «Como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín». «Pagamos al que mueva el hilo», añadían.
El pago estaba condicionado a los resultados. «Ellos cobran si se mueven», dijo Reyes a Roberto Roselli el 26 de mayo de 2020. Meses después, el 21 de agosto, Alejandro Delgado Crego era más contundente: «Si asegura le damos el doble cuando caiga el dinero».
Zapatero investigado
El juez describe una estructura «jerarquizada» con el ex presidente socialista en el vértice. Desde su oficina de Ferraz se impartían instrucciones, se gestionaban comunicaciones y se articulaba la operativa financiera. Julio Martínez Martínez actuaba como «lugarteniente» visible, mientras que la secretaria Gertru Alcázar ejecutaba las órdenes administrativas cotidianas.
El flujo de dinero documentado es un rosario de transferencias. Análisis Relevante SL, sociedad formalmente controlada por Martínez Martínez, habría abonado 490.780 euros a Zapatero entre 2020 y 2025. Otros 239.755 euros habrían ido a parar a Whathefav SL, empresa administrada por sus hijas Laura y Alba Rodríguez Espinosa, en cuyas cuentas figura el propio expresidente como autorizado.
La mecánica de la facturación ficticia quedó al descubierto en los correos intervenidos. Alcázar consultaba a Cristóbal Cano, gestor del entramado societario, qué debía escribir en las facturas. «Ok o si tengo que poner más importe. Con lo que me digas el lunes te envío la firmada», escribió el 29 de marzo de 2022. El supuesto prestador del servicio no decidía ni el concepto ni la cantidad.
Un perito judicial ha concluido que Plus Ultra llevaba ya un año en causa de disolución cuando el Consejo de Ministros aprobó el rescate el 9 de marzo de 2021. Se trataba de una ayuda para empresas en crisis por el coronavirus, no a empresas ya quebradas con anterioridad. Trece días antes, Martínez Martínez ya felicitaba a los directivos de la aerolínea por haberlo conseguido, asegurando haber sido «informado y felicitado por la propia SEPI». La resolución formal aún no se había adoptado.
Zapatero deberá declarar ante el magistrado Calama el próximo 2 de junio. Será su primer careo formal con la justicia en calidad de investigado. El hombre que medió entre Pekín y Caracas, y entre Madrid y la SEPI, tendrá que explicar, esta vez sin intermediarios, qué papel jugó exactamente en todo ello.