El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a generar controversia tras anunciar su intención de impulsar un proyecto para llevar internet de fibra óptica gratuito a las cárceles del país, una propuesta que ha despertado críticas por los posibles riesgos de seguridad en los centros penitenciarios.
“Le he pedido a la directora que tramite el proyecto de que llegue la fibra óptica a la cárcel, porque sin fibra óptica no hay producción en el siglo XXI”, afirmó el mandatario durante un discurso en el que abordó la política antidrogas y cuestionó la legalidad de algunas sustancias frente al alcohol.
Las declaraciones han provocado reacciones en sectores políticos y de opinión pública, que advierten sobre el uso que podrían dar los reclusos a una conexión de internet, mientras otros consideran que la tecnología podría contribuir a programas de educación y rehabilitación dentro del sistema penitenciario.
Cuestiona la política internacional contra las drogas y la ilegalidad
Petro cuestionó la política internacional de lucha contra las drogas y afirmó que la ilegalidad de la cocaína fue impuesta desde afuera.
“Nos lo impusieron. Alguien determinó que esa sustancia era ilegal fuera de Colombia”, sostuvo el mandatario colombiano, en una nueva muestra de su línea discursiva contra la guerra antidrogas.