La Junta de Directrices de Renta de la Ciudad de Nueva York (New York City Rent Guidelines Board, RGB) mantuvo vivas las esperanzas del alcalde Zohran Mamdani de lograr una congelación de los alquileres para los aproximadamente 2 millones de inquilinos con renta estabilizada al aprobar anoche un rango de posibles aumentos que incluía la opción de cero.
La junta decidió aprobar un rango de aumentos del 0 al 2% para los contratos de arrendamiento de un año, y del 0 al 4% para los de dos años, mediante una votación de siete a uno y con una abstención, durante una sesión celebrada en el LaGuardia Community College, en Long Island City, Queens. Se emitirá el voto definitivo el 25 de junio.
El año pasado, la RGB aprobó aumentos de alquiler del 3% para los contratos de un año y de 4.5% para los de dos años. Ahora “Lo que está en juego con la decisión de la junta es de gran importancia, dado que Mamdani hizo de la congelación de los alquileres durante cuatro años una promesa central de su campaña electoral”, comentó Daily News. Al mismo tiempo han surgido “interrogantes legales sobre la posibilidad de que el alcalde esté ejerciendo una influencia indebida sobre este organismo independiente. Si la junta vota a favor de aprobar la congelación de los alquileres, es probable que Mamdani deba enfrentar impugnaciones legales por parte de grupos de propietarios y del sector inmobiliario”.
«Los neoyorquinos están siendo aplastados por el costo de la vida y necesitan un alivio real», declaró el alcalde ayer en reacción a la votación. «Me alienta ver que la junta se está tomando en serio los datos relativos a la asequibilidad, los gastos operativos y las presiones que enfrentan tanto los inquilinos como los pequeños propietarios, al establecer este rango preliminar». El alcalde añadió que confiaba en que la junta emitiría su voto definitivo en junio de una manera que «refleje la urgencia de este momento».
La RGB está integrada por nueve miembros designados por el alcalde: dos representan los intereses de los inquilinos, dos miembros los intereses de los propietarios, y cinco representan al público en general. Antes de que la junta tome su decisión final, examinarán datos sobre factores como los salarios, los ingresos y la oferta de vivienda de la ciudad, y escucharán los testimonios de inquilinos y propietarios en una serie de audiencias públicas.
Desde hace tiempo, los defensores de la vivienda han instado a la RGB a congelar o incluso reducir los alquileres, mientras los inquilinos luchan por hacer frente a las crisis de vivienda y de asequibilidad. La tasa de vacantes de la ciudad ha alcanzado mínimos históricos, al tiempo que los costos de renta continúan aumentando a un ritmo superior al de los ingresos.
En paralelo, las investigaciones realizadas este año por la RGB revelaron que los ingresos de los propietarios han aumentado por 3er año consecutivo en toda la ciudad; un hecho que los grupos de inquilinos han destacado como prueba de la necesidad de aplicar una congelación.
Por ahora la RGB enfrenta críticas de ambos lados. La Legal Aid Society expresó su decepción con la junta por siquiera considerar la posibilidad de aplicar algún aumento en los alquileres, señalando por escrito que cualquier incremento «pondría en mayor riesgo a una población de por sí vulnerable». «En medio de una crisis histórica de asequibilidad y una creciente incertidumbre económica, elogiamos a la junta por incluir una congelación total de los alquileres (…) Sin embargo, nos decepciona que también haya incluido posibles aumentos de alquiler dentro de los rangos propuestos, a pesar de que los propios datos de la junta respaldan firmemente la necesidad de una congelación de los alquileres».
En la otra acera Ann Korchak, presidenta de la asociación Small Property Owners of New York (SPONY), calificó la votación del jueves de «imprudente e irresponsable». «Esta votación (…) perpetúa un patrón de una década de desfinanciamiento del parque de viviendas de propiedad privada y alquiler estabilizado, y cede claramente ante la presión política del Ayuntamiento», afirmó Korchak. «Ignora las severas realidades económicas de los pequeños propietarios -a menudo negocios familiares, intergeneracionales y de origen inmigrante- cuyos ingresos por alquileres, al estar limitados, hacen imposible seguir el ritmo del vertiginoso aumento de los impuestos a la propiedad, los seguros, los servicios públicos, las reparaciones y todos los demás costos operativos».
Al momento, miles de neoyorquinos podrían quedarse sin hogar para finales de este año, a medida que se agotan los fondos de un programa federal de vales de vivienda (EHV) mucho antes de lo previsto.
Para denunciar un caso de discriminación de vivienda o hacer alguna consulta sobre ese tema, puede visitar esta página de la Defensoría Pública de NYC.