La Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) de la República Dominicana se encuentra en el centro de una controversia tras la presentación de su nueva identidad visual.
Lo que se promocionó como una renovación moderna tras 28 años de historia, ha sido calificado por críticos y usuarios digitales como un presunto plagio de los autobuses de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) de la ciudad de Nueva York.
El rediseño, que fue presentado recientemente junto a su creador, el diseñador Martín Santos, busca proyectar una imagen más fresca y eficiente del transporte estatal. Sin embargo, las comparaciones visuales no han tardado en aparecer, mostrando una paleta de colores y patrones gráficos que parecen calcados de la flota neoyorquina.
«Si tú eres de Nueva York, este autobús tiene un diseño que te parece muy familiar… vemos el mismo azul, vemos la franja amarilla y azul más clara que van describiendo una ola a lo largo del cuerpo.»
La crítica principal reside en la disposición de los elementos: un fondo azul vibrante atravesado por líneas cinéticas en tonos amarillos y celestes que forman una onda característica. Según denuncias que circulan en plataformas digitales, una simple búsqueda en Google Imágenes bajo el término «MTA New York Buses» arroja resultados que coinciden de manera sorprendente con la propuesta local.
Puntos de Conflicto
* Gama Cromática: Uso idéntico del azul marino como base.
* Elementos Gráficos: Franjas onduladas en amarillo y azul cielo.
* Disposición: Ubicación de los acentos visuales en los laterales del vehículo.
Lo que más ha llamado la atención de la opinión pública es el despliegue mediático realizado para la presentación del diseño. Es poco común que en el país se destaque individualmente al artista detrás de la imagen de un medio de transporte público, lo que ha generado una sensación de decepción entre quienes esperaban una propuesta auténticamente dominicana.
Hasta el momento, las autoridades de la OMSA no han emitido una declaración oficial respecto a estas comparaciones. Mientras tanto, el debate continúa abierto sobre los límites entre la inspiración en referentes internacionales y la copia directa de identidades visuales establecidas en otras metrópolis.