Todd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), presentó su renuncia en medio de fuertes críticas por las muertes bajo custodia y el manejo de los centros de detención migratoria.
El funcionario estuvo al frente de la agencia durante la ejecución del plan de deportación masiva impulsado por la administración de Donald Trump, en un período marcado por operativos a gran escala y creciente escrutinio público.
La salida fue confirmada por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien informó que Lyons dejará el cargo el próximo 31 de mayo. Durante su gestión, la agencia registró un aumento significativo en redadas y detenciones, alcanzando cifras récord, además de múltiples disputas judiciales.
En ese contexto, se reportaron decenas de fallecimientos bajo custodia, incluyendo 32 en 2025, así como incidentes que generaron protestas y cuestionamientos, como la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos en Minneapolis.
Horas antes de hacerse pública su dimisión, Lyons compareció ante una subcomisión de la Cámara de Representantes, donde enfrentó preguntas sobre el incremento de muertes bajo custodia, las condiciones en los centros de detención y los planes de expansión de la agencia.
En su intervención defendió las acciones del ICE, mientras crece la presión política y judicial sobre la institución, que actualmente mantiene miles de personas detenidas y múltiples procesos legales en curso, a la espera de que se designe a su sustituto.