En medio del debate sobre si es justo que para la temporada 2026 de las Grandes Ligas sea implementado, como ya está aprobado, el Sistema Automatizado de Bolas y Strikes (ABS, por sus siglas en inglés), el partido de semifinal entre República Dominicana y Estados Unidos dejó en evidencia las posibles debilidades del trabajo arbitral.
Cory Blaser, árbitro en las Grandes Ligas desde 2010, protagonizó dos llamadas muy controversiales: una con un ponche a Juan Soto y otra a Geraldo Perdomo, esta última nada más y nada menos que para terminar el juego que pasó a favor de Estados Unidos con marcador de 2-1.
El portal UmpScorecards establece que el desempeño de Blaser alcanza el 94.0 % de exactitud. Esa cifra corresponde a la temporada 2025, cuando el promedio de aciertos de la liga fue de 92.83 %, la mejor marca registrada.
La tasa de éxito de los árbitros no ha sido inferior al 92.2 % desde 2021 y se ha mantenido en al menos 90.5 % desde 2017.
https://deadspin.com/ establece que las cámaras de seguimiento Hawk-Eye están ubicadas alrededor de cada estadio. Cinco cámaras se utilizan para rastrear los lanzamientos. Cámaras adicionales alrededor del estadio rastrean la posición de los jugadores y la ubicación de la bola.
“Contrariamente a ciertas publicaciones hiperbólicas en las redes sociales y otras opiniones fuertes en Internet, los árbitros de las Grandes Ligas de Béisbol hacen un gran trabajo al cantar bolas y strikes. Imperfecto, por supuesto, pero aun así genial. Y los datos lo demuestran”, agrega.
Explica que en 2007, la liga registró una precisión del 82,8% en las decisiones de los árbitros al marcar bolas y strikes. Si las Grandes Ligas siguen la misma trayectoria que las menores en cuanto a la corrección automática de lanzamientos (ABS), ya no habrá tantas malas decisiones.
“El ABS ayudará a mejorar aún más la decisión de bola y strike. Tanto es así que, una vez que los jugadores y los árbitros tengan más experiencia en su uso, la liga debería determinar que no es necesario eliminar por completo a los árbitros humanos, como muchos críticos afirman querer”, dijo.