El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, confirmó este jueves que la política de bloqueo en el Estrecho de Ormuz continuará como medida de presión en el conflicto actual, y apuntó que “inevitablemente” mantendrá ataques contra bases estadounidense en otros países.
“Sin duda, se debe seguir utilizando la palanca del cierre del Estrecho de Ormuz”, declaró el nuevo líder supremo en sus primeras declaraciones oficiales tras suceder a su padre.
Asimismo, añadió que se han realizado estudios para abrir otros frentes donde el enemigo tiene poca experiencia y sería muy vulnerable, y “su activación se llevará a cabo si persiste el estado de guerra y de acuerdo con los intereses nacionales”.
Jamenei advirtió que la persistencia de las hostilidades podría derivar en la expansión de las operaciones militares iraníes hacia zonas geográficas no especificadas, informó Bloomberg.
Bases estadounidenses en peligro de ser atacadas por Irán
El nuevo líder iraní, que no ha sido visto en público desde su elección el domingo pasado, amenazó a las bases de Estados Unidos instaladas en la región, y aseguró que serán “inevitablemente” atacadas.
En tal sentido, advirtió a los países vecinos que reciben esas instalaciones militares que deben tomar una decisión acerca de ello, y les recomendó cerrarlas “lo antes posible”.
Impacto en los mercados energéticos globales
El cierre de facto de Ormuz, que se mantiene desde el inicio de la operación militar el 28 de febrero, ha generado una crisis de suministros que sitúa el barril de crudo Brent cerca de los $100 dólares. Esta situación ha provocado inestabilidad en los mercados de bonos y aumenta la posibilidad de que los bancos centrales incrementen las tasas de interés para contener la inflación.
Los ataques con drones y misiles en la región han afectado infraestructuras en Israel, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, consolidando una tendencia alcista en los precios del gas natural y el petróleo a nivel internacional.
Postura de la administración estadounidense
Ante la presión por la reapertura de la vía marítima, el presidente Donald Trump priorizó los objetivos de seguridad nacional sobre las consecuencias económicas. A través de la red social Truth Social, el mandatario restó importancia al alza de los combustibles en comparación con el desarme nuclear de Irán.
“Estados Unidos es, con diferencia, el mayor productor de petróleo del mundo, así que cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero”, afirmó Trump, quien reiteró que su interés principal es neutralizar la amenaza iraní.