El jardinero subraya la importancia del liderazgo de Manny Machado y la unión del grupo de cara al Clásico Mundial de Béisbol
SANTO DOMINGO.– Para Juan Soto, la preparación del equipo dominicano comenzó mucho antes de pisar el terreno de juego. La conexión entre los jugadores, asegura, se fue construyendo desde conversaciones previas y un entusiasmo compartido que hoy se refleja en cada entrenamiento.
El estelar jardinero explicó que, incluso antes de reunirse formalmente, el grupo ya mostraba señales de buena química a través de intercambios constantes y un ambiente positivo que ha fluido de manera natural desde el primer día de prácticas.
Soto calificó como especialmente emotivo entrenar en suelo dominicano, destacando el respaldo de la afición y la energía que transmiten los niños y familias que acuden al estadio. Reconoció que muchos de los peloteros no tienen la oportunidad frecuente de jugar frente al público local, por lo que vivir esa experiencia resulta significativa.
Con la mirada puesta en los partidos de exhibición ante los Detroit Tigers, el enfoque del conjunto ha sido mantener la cohesión y el buen ambiente como pilares fundamentales para afrontar el torneo internacional.
Aunque la selección comparte grupo con rivales de alto nivel como la Selección de béisbol de Venezuela, Soto enfatizó que la prioridad es concentrarse en el desempeño propio, respetando a cada adversario pero confiando en la fortaleza interna del equipo.
El jardinero también destacó el rol de Machado como capitán, señalándolo como un referente tanto dentro como fuera del terreno. Según expresó, su liderazgo y carácter son claves para guiar al grupo hacia el objetivo común.
Para Soto, más allá del talento individual que compone el róster, la verdadera fortaleza del equipo radica en la unidad. En un torneo corto y de alta intensidad, considera que esa química puede marcar la diferencia tanto como cualquier batazo oportuno.