- La divulgación de un documento oficial recientemente ha dado a conocer detalles sobre cómo se repartirán los bienes y activos de quien falleció en una prisión federal en 2019
Dos días antes de suicidarse en una cárcel federal, Jeffrey Epstein firmó un documento que reveló la forma en que pretendía distribuir su fortuna de origen controvertido.
Aunque su patrimonio, originalmente calculado en aproximadamente 600 millones de dólares, se vio reducido de manera considerable tras pagos de impuestos y restituciones, el fideicomiso estipulaba que su entonces novia Karyna Shuliak fuera la principal beneficiaria.
La publicación reciente de este documento, hasta ahora oculto y conocido como el “Fideicomiso 1953”, ha reavivado las preguntas sobre el destino final de los recursos que pertenecieron a Epstein y el impacto de las reclamaciones judiciales por abuso.
Del grupo de aproximadamente 40 beneficiarios mencionados en el documento de 32 páginas difundido por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, sobresalen las figuras de Shuliak, la del hermano de Epstein y otros colaboradores cercanos.
Algunas identidades permanecen ocultas, pero sí trascendió que Mark Epstein, hermano del fallecido, y Ghislaine Maxwell —condenada a 20 años de prisión en 2021 por conspiración para abuso sexual de adolescentes junto a Epstein— fueron incluidos para recibir 10 millones de dólares cada uno. Además, el fondo contemplaba que Martin Nowak, profesor de matemáticas de la Universidad de Harvard, recibiera 5 millones de dólares.
El propio Nowak no respondió a solicitudes de comentarios tras conocerse su inclusión.
Según la información divulgada, gran parte de los posibles beneficiarios mantenían vínculos profesionales o personales con Epstein. La omisión más significativa es la ausencia de disposiciones directas para las más de 200 adolescentes y mujeres jóvenes que denunciaron abusos.
No obstante, tras la muerte de Epstein, los coadministradores del patrimonio, Darren Indyke y Richard Kahn, establecieron un fondo que ha pagado 121 millones de dólares en restituciones y 49 millones de dólares adicionales en indemnizaciones a las víctimas.
Karyna Shuliak
El fideicomiso, bautizado en honor al año de nacimiento de Epstein, convertía a Karyna Shuliak, ciudadana de Bielorrusia de 36 años, en la destinataria principal de los activos. El documento especificaba que debía recibir 100 millones de dólares, con una anualidad de 50 millones de dólares a su favor y acceso a numerosas propiedades—aunque la mayoría ya había sido vendida por el patrimonio. Shuliak, quien reside en Nueva York y conocía a Epstein desde al menos 2012, fue además la última persona con quien el multimillonario habló antes de que se confirmara su suicidio en 2019.
Aparte de Shuliak, los otros dos principales beneficiarios individualizados como administradores del fideicomiso, Indyke y Kahn, figuraban para obtener 50 millones de dólares y 25 millones de dólares, respectivamente. No obstante, el abogado del patrimonio, Daniel Weiner, afirmó que ninguno de los beneficiarios recibirá fondos “a menos que y hasta que todos los acreedores y reclamaciones sobre el patrimonio hayan sido satisfechos en su totalidad, incluyendo las reclamaciones de indemnización presentadas por las mujeres que sufrieron abusos a manos del Sr. Epstein”.
Karyna Shuliak junto a Jeffrey Epstein
La última valoración judicial cifró el patrimonio de Epstein en 120 millones de dólares, aunque persisten diferencias respecto al valor real, dado que varias inversiones de capital de riesgo continúan pendientes de actualización desde 2019. Entre los beneficiarios no identificados, la mayoría serían extrabajadores de Epstein.
Shuliak, citada reiteradamente en los archivos de la investigación, contó con el apoyo financiero de Epstein durante sus estudios de odontología. Su abogado declinó ofrecer comentarios tras la revelación del testamento. Mark Epstein, por su parte, expresó desconocer su condición de beneficiario del fideicomiso.