La figura del general en jefe Vladimir Padrino López, actual ministro de la Defensa de Venezuela, se encuentra bajo intenso escrutinio público y judicial, diversas voces, entre ellas la organización Carive, integrada por militares retirados, y familiares de militares presos políticos, han emitido fuertes críticas y exigencias contra su gestión.
Carive, liderada por el capitán Javier Nieto Quintero y el coronel Isidro Pérez Villalobos, publicó una misiva titulada “Carta Abierta a la vergüenza nacional: Vladimir Padrino López”, en ella, acusan al ministro de ser responsable de la degradación institucional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y de haber socavado el honor militar.
Señalan que bajo su mando, la institución dejó de ser el escudo de la nación para convertirse en una “estructura de custodia criminal”.
La carta sostiene que la meritocracia ha sido sustituida por la lealtad al crimen, mientras la tropa pasa hambre y la cúpula militar reparte beneficios. Definen a Padrino como “un conserje del oprobio” y aseguran que su nombre quedará en la historia no por valentía, sino por traición.
A esta carta se sumó otra titulada “Venezuela herida”, escrita por un familiar de un oficial detenido por razones políticas, quien denunció la expulsión de 33 oficiales en enero de 2024. En ella, se señala que los militares fueron degradados y exhibidos públicamente sin debido proceso, comparando el acto con un “cruel espectáculo” digno del coliseo romano.
La carta recuerda que estas acciones fueron ejecutadas sin pruebas, dejando a los afectados y sus familias en una situación de vulnerabilidad, sin hogar, recursos ni dignidad. También se denuncian torturas físicas y psicológicas en centros de detención y la intervención de potencias extranjeras en la institución militar.
El familiar exige la anulación del acto administrativo que permitió la expulsión, con base en la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos, y concluye con una referencia al caso del teniente Ronald Ojeda, asesinado tras ser perseguido fuera del país. Asegura que, aunque Padrino no dio la orden directa, tampoco hizo nada por impedirlo.
Pese a las acusaciones, Padrino López ha declarado recientemente que “el honor militar está intacto” y que “un verdadero soldado combate con fe y amor, no con odio”. No obstante, la presión y las denuncias en su contra continúan creciendo en los ámbitos nacional e internacional.