Las autoridades de la ciudad de Nueva York piden a los neoyorquinos que tengan paciencia mientras los trabajadores siguen quitando nieve de los caminos peatonales, pero la Gran Manzana sigue siendo una carrera de obstáculos en los días después de la tormenta invernal del fin de semana.
Esto significa una molestia y un riesgo para la seguridad de los ciudadanos, pero puede ser aún peor para los residentes de avanzada edad y personas con discapacidades motoras en particular, de acuerdo con las personas mayores y los profesionales que laboran con ellos.
“Normalmente, contamos con la ayuda del clima más cálido que derrite la nieve”, expresó la vicealcaldesa de operaciones, Julia Kerson, en una rueda de prensa. “No contamos con eso”.
El domingo cayó casi 12 pulgadas de nieve y aguanieve en algunas partes de la ciudad. Las heladas temperaturas que se mantendrán por el resto de la semana significa que la mayoría de la nieve se mantendrá.
Kerson solicitó a los neoyorquinos “un poco de paciencia” mientras los empleados despejan los cruces para los transeúntes en lo que queda de semana.
Asimismo, los dueños de propiedades privadas deben palear sus propias aceras, incluyendo los caminos hacia los cruces peatonales si están en una esquina, o se arriesgan a recibir una multa. No obstante, muchos de los cruces para los ciudadanos de a pie permanecieron bloqueados por montones de nieve el martes.
Algunas aceras fueron despejadas por un solo lado, obligando a las personas a caminar por la calle. En otras, el tráfico peatonal creo pequeños pasillos para caminar, informó Gothamist.
Los funcionarios municipales indicaron que han emitido infracciones hasta la fecha y prevén emitir multas a lo largo de la semana. La ciudad y el estado son responsables de limpiar la nieve de las aceras en sus propiedades, aunque la ciudad no multa a las agencias gubernamentales si no lo hacen.
Una residente de Williamsburg, Claire Vitto, manifestó que notó la irregularidad en la remoción de nieve en su caminata hacia McCarren Park el martes en la mañana.
“Puedo ir de mi casa al supermercado sin problema, pero iba al parque y hay que evitar las partes de la acera que no son de negocios privados”, expresó. “No he tenido problemas para moverme, pero pensaba que, como es agradable, estoy muy bien físicamente… Puedo trepar por la nieve”.
Las autoridades dijeron que a primera hora del martes, los contratistas del Departamento de Transporte (DOT) habían despejado el 75% de las paradas de autobuses y que el Departamento de Saneamiento están supervisando a 1,000 trabajadores que despejaban las aceras y las paradas de autobús independientes.
De hecho, los pasajeros de Ridgewood esperaban el autobús B38 en la calle porque un montículo de nieve cubría el lugar donde deberían pararse. En Bushwick, June Robinson volvía a su trabajo en el Centro Médico Wyckoff Heights tras desayunar el martes en la mañana cuando desistió de usar un cruce peatonal cubierto de nieve y aguanieve y, en su lugar usó una entrada cercana despejada para llegar a la calle.