Haití lleva más de cuatro años sin un presidente electo desde el asesinato de Jovenel Moïse, un magnicidio que desencadenó un profundo colapso institucional y abrió un vacío de poder que aún no ha sido cerrado.
Desde entonces, el país ha sido dirigido por Gobiernos transitorios y autoridades de facto, sin respaldo en las urnas, mientras las bandas armadas se consolidan como un poder paralelo en las calles.
Figuras como Claude Joseph, Ariel Henry, Michel Patrick Boisvert, Garry Conille, Alix Didier Fils-Aimé y, más recientemente, el Consejo Presidencial de Transición, junto a primeros ministros designados sin respaldo electoral, han encabezado fallidos intentos por devolver la estabilidad al país y conducirlo hacia elecciones en medio de una crisis profunda. En cambio, las pandillas armadas afianzan su dominio territorial, especialmente en Puerto Príncipe, debilitando aún más la autoridad del Estado.
GOBERNANTES TRANSITORIOS
Claude Joseph: el primer control de facto (julio de 2021)

En las horas posteriores al magnicidio, Claude Joseph, quien fungía como primer ministro interino, asumió el control del país.
Joseph había sido nombrado por Moïse en abril de 2021 y estaba previsto que fuera reemplazado el mismo 7 de julio, día del asesinato. Aun así, se proclamó jefe del Gobierno, respaldado por el Consejo de Ministros y las fuerzas de seguridad. Su liderazgo fue breve y altamente cuestionado, tanto dentro del país como por la comunidad internacional, que presionó por una solución política consensuada.
Ariel Henry: un gobierno prolongado sin elecciones (2021–2024)

El 20 de julio de 2021, Claude Joseph cedió el poder a Ariel Henry, un neurocirujano y político que había sido designado primer ministro por Moïse dos días antes de su asesinato, aunque nunca llegó a juramentarse formalmente bajo su mandato. Henry gobernó Haití durante casi tres años sin presidente, sin Parlamento y sin celebrar elecciones, lo que convirtió su administración en un gobierno de facto prolongado.
Durante su mandato las pandillas armadas expandieron su control territorial, especialmente en Puerto Príncipe, agravándose la crisis humanitaria, económica y migratoria, además de perderse el control efectivo del Estado sobre el país, La presión social. En marzo de 2024, Henry anunció su renuncia, condicionada a la creación de un nuevo órgano de transición.
Michel Patrick Boisvert: Un interinato técnico

Entre febrero y junio de 2024, mientras Henry se encontraba fuera del país, el ministro de Economía, Michel Patrick Boisvert, asumió como primer ministro interino, gestionando el aparato estatal en medio de una escalada violenta sin precedentes. Su rol fue estrictamente transitorio y administrativo, sin un mandato político propio.
El Consejo Presidencial de Transición: una fórmula colegiada

En abril de 2024, se conformó el Consejo Presidencial de Transición, una estructura colegiada integrada por representantes de distintos sectores políticos y sociales.
El Consejo tenía funciones de ejercer el poder ejecutivo en ausencia de un presidente, nombrar un primer ministro, preparar el camino hacia elecciones generales, y coordinar acciones con misiones internacionales de seguridad. Además, tiene un mandato que se extiende hasta febrero de 2026, fecha límite para restablecer el orden constitucional mediante comicios.
Primeros ministros bajo el Consejo
Garry Conille (junio – noviembre de 2024)

Fue nombrado primer ministro con la misión de estabilizar el país y coordinar esfuerzos contra las bandas armadas, con apoyo internacional. Su gestión fue corta y limitada por la inseguridad.
Alix Didier Fils-Aimé (desde noviembre de 2024)

Asumió el cargo en medio de un clima de extrema fragilidad, con el reto de sostener el proceso transicional y avanzar hacia elecciones aún condicionadas por la violencia.
Las pandillas: el poder real en las calles

Paralelamente a los gobiernos transitorios, las bandas armadas se han convertido en la estructura de poder más influyente del país. Grupos como: G9 y Familia, liderado por Jimmy “Barbecue” Chérizier, G-Pèp, 400 Mawozo, entre otros, controlan barrios completos, rutas estratégicas y servicios básicos.
Diversos organismos internacionales estiman que hasta el 80 % de Puerto Príncipe se encuentra bajo dominio de pandillas. Estas organizaciones no gobiernan formalmente, pero condicionan decisiones políticas, provocan desplazamientos masivos y han forzado cambios de poder, incluyendo la salida de Ariel Henry.
Un país sin elecciones y con el futuro en suspenso

Haití sigue sin un presidente electo y bajo un esquema de transición frágil. La promesa de elecciones continúa siendo incierta, mientras el país enfrenta un Estado debilitado, instituciones sin legitimidad electoral, y un poder armado que desafía la autoridad pública permaneciendo atrapado en una transición prolongada, donde ninguna estructura ha logrado sustituir plenamente la legitimidad perdida aquella madrugada de julio de 2021.
El magnicidio que marcó el colapso institucional

Jovenel Moïse, de 53 años, fue asesinado la madrugada del 7 de julio de 2021, alrededor de la 1:00 a. m., dentro de su residencia privada en Pétion-Ville, una zona acomodada de Puerto Príncipe.
Según las investigaciones, un comando de aproximadamente 28 mercenarios extranjeros, en su mayoría de nacionalidad colombiana, irrumpió en la vivienda y perpetró el asesinato. El ataque dejó gravemente herida a la primera dama, Martine Moïse.
El crimen no solo acabó con la vida del mandatario, sino que aceleró el derrumbe de un Estado ya debilitado, sin Parlamento funcional y con elecciones pospuestas desde años anteriores.
