La operación denominada Salvo, activada por el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) y liderada por la secretaria Kristi Noem, ya ha tenido un impacto significativo en la ciudad de Nueva York.
La iniciativa surgió tras un violento incidente ocurrido el 19 de julio, cuando un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que se encontraba fuera de servicio, fue herido a manos de dos individuos identificados como miembros de la pandilla Trinitarios, ambos en situación migratoria irregular.
La acción desencadenó una ofensiva masiva de ICE, que ha culminado con al menos 54 arrestos hasta la fecha, todos vinculados a estructuras del crimen organizado transnacional con raíces en República Dominicana.
Según detalló Noem durante una rueda de prensa en el One World Trade Center, la misión de Salvo es clara: llevar ante la justicia a todo aquel que intente agredir a ciudadanos o agentes federales en suelo estadounidense.
«Si pones una mano encima de uno de nuestros oficiales, te vamos a encontrar, te vamos a procesar y sentirás el peso completo de la ley», declaró Noem, dejando claro que no se trata de una acción aislada, sino del inicio de una estrategia de largo plazo.
El ataque al oficial de CBP ocurrió mientras este caminaba junto a su pareja por un parque de Nueva York. Sin mediar palabra, fue interceptado por Miguel Mora Núñez, de 21 años, y Cristhian Aybar Berroa, de 22, quienes abrieron fuego.

El agente, aunque logró repeler la agresión, recibió impactos en el rostro y en su brazo derecho. Ambos agresores son de nacionalidad dominicana, con historial criminal y miembros activos de los Trinitarios, una organización conocida por su estructura jerárquica, tráfico de armas y drogas, así como su presencia en múltiples estados de EE. UU.

Operation Salvo, llamada así en honor a la “salvación” del oficial herido y como símbolo de represalia contra las estructuras criminales, integra múltiples organismos: el CBP, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), Ejecución y Remoción de Inmigración (ERO), además del NYPD, fiscales federales del Distrito Sur de Nueva York y la oficina del fiscal del condado de Nueva York.
La secretaria Noem fue enfática en que este operativo «no es simbólico, es una respuesta directa y sostenida contra todo aquel que ponga en peligro nuestras comunidades». De los 54 arrestados hasta ahora, cerca del 60% ya han sido expulsados del país y enviados de regreso a enfrentar la justicia en sus respectivos países.
El objetivo es desmantelar por completo la red de los Trinitarios, cuyas actividades incluyen venta de sustancias controladas, tráfico de armas, contrabando humano y agresiones violentas. En palabras de Noem, “hemos identificado a cada persona relacionada con este atentado, y vamos tras todos ellos. No importa dónde estén o cuántos sean”.
Francisco Fabelo
Entre los detenidos figura Francisco Fabelo, con un extenso historial que incluye asalto agravado, robo armado, posesión ilegal de armas, y distribución de drogas. También Cristian Javier, implicado en delitos como agresión a menores, posesión de narcóticos, y conducta delictiva con daños a propiedad privada.
Cristian Javier
Otro de los capturados fue Vladimir de Jesús Martínez, acusado de múltiples cargos, desde intento de asalto en segundo grado hasta obstrucción de la respiración y resistencia al arresto. Brandol Fernández Encarnación, arrestado por delitos de robo violento y tráfico de drogas, y Jorge Medina-Pacheco, quien enfrenta cargos por posesión de armas, agresión y acoso, también figuran entre los implicados.
Jorge Medina-Pacheco
Para la administración Trump, esta ofensiva representa un golpe frontal contra las pandillas en territorio estadounidense. En palabras de Noem, gracias a las políticas migratorias actuales, «más de 2.6 millones de personas han sido removidas del país», y se continuará trabajando en ese mismo camino.
Vladimir de Jesús Martínez
Durante la misma conferencia de prensa, sin embargo, se desvió la atención brevemente hacia otro tema candente: el fallecimiento de una mujer en Minneapolis a manos de un agente de ICE, en medio de un intento de arresto.
Noem defendió al oficial implicado, asegurando que «actuó conforme a su entrenamiento y en defensa propia, ante lo que fue una amenaza directa y un acto de violencia doméstica».
La situación en Minnesota ha generado protestas en varias ciudades, reavivando el debate sobre el uso de la fuerza y el papel de ICE en operativos dentro de urbes que se autodefinen como “ciudades santuario”. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, expresó su molestia públicamente y pidió la salida de ICE del territorio.

Aun así, Noem insistió en que la operación Salvo seguirá avanzando, no solo en Nueva York, sino en cualquier ciudad donde pandillas extranjeras estén sembrando el miedo y la violencia, incluso si eso implica actuar dentro de jurisdicciones que no cooperan con las autoridades federales.
«Estamos enviando un mensaje claro: si estás en este país de forma ilegal y cometes un crimen, vamos por ti. No importa si estás en Nueva York, Minneapolis o Los Ángeles. Este es un país de leyes y vamos a hacerlas cumplir», sentenció.
Según la secretaria, diferentes tácticas están siendo utilizadas dependiendo del tipo de actividad delictiva detectada. Aunque no ofreció detalles operativos, sí mencionó que las agencias no revelarán sus métodos para no comprometer las futuras acciones.
En ese mismo tenor, ICE ha reforzado sus unidades especiales y, según reportes, ya se han desplegado nuevos operativos similares en otras ciudades con alta presencia de pandillas vinculadas a redes transnacionales. A pesar del escrutinio que enfrenta, la administración insiste en que la seguridad ciudadana está por encima de las consideraciones políticas.

Operation Salvo también ha generado reacciones entre distintos sectores. Para algunos, representa una acción necesaria ante el crecimiento de organizaciones como los Trinitarios, que han sembrado el miedo no solo en barrios neoyorquinos, sino también en ciudades de Nueva Jersey, Pensilvania, y otras zonas del noreste.
Otros, sin embargo, cuestionan la narrativa oficial, alegando que la vinculación entre inmigración y criminalidad ha sido utilizada políticamente para justificar deportaciones masivas. Defensores de derechos civiles han pedido que se investigue con transparencia la actuación de ICE y que se respeten los derechos procesales de los detenidos.
En paralelo, el CBP confirmó que el agente herido sigue en proceso de recuperación y que su estado de salud ha mejorado considerablemente. Por razones de seguridad, su identidad sigue resguardada, pero fue visitado recientemente por la secretaria Noem como muestra de respaldo institucional.
La familia del oficial ha expresado agradecimiento por el apoyo recibido y por la respuesta contundente de las autoridades. “Gracias a Dios mi hijo está vivo. Pero esto no se puede quedar así. Estas bandas tienen que ser desmanteladas”, comentó su madre, citada por medios locales bajo condición de anonimato.

Manifestantes protestan en Foley Square por el tiroteo de ICE en Minneapolis, Minnesota, que dejó a Renee Wilson Good muerta el miércoles 8 de enero.
En ese escenario, la secretaria Noem reiteró que la lucha contra las pandillas transnacionales seguirá intensificándose en todo el país. Aseguró que el DHS trabajará estrechamente con fiscales federales y estatales para asegurar condenas ejemplares contra los implicados.
Hasta el momento, varios de los detenidos ya han sido presentados ante tribunales y se espera que en las próximas semanas se emitan acusaciones formales y solicitudes de prisión preventiva por parte de las autoridades del Distrito Sur de Nueva York.
Por su parte, el presidente Donald Trump ha respaldado públicamente la operación, destacando que «la seguridad de los estadounidenses es y será siempre la prioridad número uno de esta administración».
Mientras tanto, en Nueva York, las autoridades han intensificado la vigilancia en áreas previamente identificadas como puntos de operación de los Trinitarios, y se espera que nuevos arrestos se concreten en las próximas horas.
El DHS ha hecho un llamado a la comunidad a colaborar con las investigaciones, denunciando posibles movimientos o presencia de pandilleros y advirtiendo que cualquier forma de encubrimiento será también penalizada.
De manera oficial, el Departamento de Seguridad Nacional aseguró que seguirá proporcionando actualizaciones sobre Operation Salvo conforme avance la judicialización de los casos, reafirmando su compromiso con el cumplimiento de la ley y la protección de las comunidades en todo el territorio estadounidense.