21 de febrero de 2024

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Bono Navideño se vio más en los Popys que en los pobre de pueblo

El presidente Luís Abinader, según recoge la prensa del pasado día 2 de diciembre, anunció la entrega de RD$ 5,000 millones de pesos en subsidios navideños; de esa suma RD$ 3,000 millones serían en bonos navideños a 2 millones de personas de escasos recursos.

Por lo que recogen las redes, el bono navideño casi no se ha visto y, eso es muy raro porque se trata del 25% de todos los adultos del padrón electoral, es casi la totalidad de los hogares pobres.

Según parece, esta vez el Gobierno no depositó en las cuentas bancarias abiertas para otros programas, que requieren identificación del beneficiario, sino que expidió una tarjeta sin nombre que se entregó con un pin para que cualquier persona realizara el retiro: Así será difícil verificar quien recibió esos bonos y, menos aún, quien los cobró porque bastaba que tuvieran el pin.

Según la nueva práctica no tenían que ser canjeados en los cajeros del Banco de Reservas, sino en cualquier cajero automático y en los puntos de venta, vale decir, en el comercio: Si el comercio era punto de venta del BR cualquier persona podía canjear 100 bonos o más por dinero, no por productos y partir la diferencia con el dueño del establecimiento, cuando no ir al cajero automático y sacar directamente.

La tarjeta, según un ejemplar que tuve la oportunidad de ver, es moderna, preciosa y con chip de seguridad, su costo unitario difícilmente baja de RD$ 500.00, cantidad que representa un 30% del valor del depósito de la tarjeta. Para un uso único parece un desperdicio de dinero: Es como comprar un regalo cuya envoltura cuesta un tercio del producto.

Llama la atención que la tarjeta, innominada de uso único vence el 30 de junio del 2024, con lo que el Gobierno puede volver a depositarle dinero con cualquier “motivo”, por ejemplo, por el día de los enamorados previo a las elecciones municipales, para el día de las madres para las elecciones congresuales y municipales… y hasta, para las elecciones de segunda vuelta de junio.

Eso sería uso de dinero público con fines electorales, si el dinero le llega a los pobres, si no les llega es peor. Y, desde luego, nadie sabe en manos de quién están las tarjetas, algo que debe ser de conocimiento público puesto que es casi seguro que los candidatos del Gobierno fueron a quienes se entregó la mayor cantidad.

Si la tarjeta de bono navideño era solo para la navidad, no necesitaba extenderse hasta el 30 de junio.

La “caja de navidad” de Balaguer, Leonel y Danilo fue estigmatizada y, desde luego que era más dificultosa y pesada, pero era por mucho más transparente y confiable: Ningún dirigente se podía comer cien cajas, pero cualquiera puede cambiar 100 tarjetas que son RD$ 150 mil pesos.

Los programas sociales de asistencia a los más necesitados deben continuar en la Administración próxima, pero el país debe saber a quién se le entrega el dinero público para estar seguros de que llega a los pobres, aunque desde luego que ejerciendo el derecho a la libre información cualquier ciudadano puede requerir a la Presidencia, bajo cuya responsabilidad se emitieron los bonos, vía el departamento de Libre Acceso a la Información el listado de los beneficiarios de los bonos de navidad, eso dicen la Constitución y la Ley. Es posible que usted esté y no lo sepa… pero tiene hasta el 30 de junio para recogerlo, si nadie lo ha cobrado.