08/07/2020

Controlandoelejido.com

Tu Portal Digital Dominicano en New York

Una joven agente experta en armas que abatió a un latino armado con un cúter reabre la polémica

La brutalidad policial en EE.UU.

Mientras la brutalidad policial sigue estando en el centro del debate social en EE.UU., la muerte de un hombre de origen hispano a manos de una agente en Los Ángeles el pasado mes de abril ha salido a la luz, avivando la discusión. En esa ocasión la implicada fue una agente del Departamento de Policía de la ciudad californiana que mató a tiros a Daniel Hernández, de 38 años, después de este que aparentemente arremetiera contra ella con un cúter. Ahora la muerte de Hernández ha llamado la atención de los medios y ha despertado críticas por parte del movimiento ‘Black Lives Matter’, informa Los Angeles Times.

Los detalles del caso

El pasado 22 de abril, varios oficiales llegaron al lugar donde se había producido un accidente de tráfico en el que se vio implicado un varón no identificado que tenía un cuchillo. La agente Toni McBride, de 23 años, pidió a los demás conductores que salieran de sus vehículos y se alejaran cuando apareció Hernández con un cúter en la mano. A pesar de que la agente le ordenó que soltara el arma, el hombre siguió acercándose hacia ella. Entonces la oficial disparó seis veces antes de que él cayera al suelo. 

Los paramédicos del Departamento de Bomberos acudieron al lugar de los hechos y determinaron la muerte del sospechoso. 

¿Quién es Toni McBride?

McBride y sus acciones provocaron una intensa discusión, entre otros motivos debido a su linaje. Su padre, Jamie McBride, es uno de los nueve directores del sindicato de la Policía de Los Ángeles y estuvo involucrado en seis tiroteos durante sus primeros 11 años de trabajo.

Además, Toni McBride había sido destacada por sus habilidades con el uso de las armas de fuego. Apareció como modelo en la revista Blue Press, dedicada a las armas, y visitaba con frecuencia un campo de tiro. Allí filmaba videos en los que mostraba su pericia con las armas, y que publicaba en las redes sociales.

La denuncia contra la agente

La hija de Hernández, una adolescente de 14 años, presentó este junio una denuncia contra la oficial. La familia del fallecido y sus abogados afirmaron que los disparos que acabaron con la vida de Daniel Hernández fueron la culminación del uso de la fuerza que ha perseguido a las comunidades negra y latina durante generaciones. “¿Queremos que los agentes sean tiradores o que cumplan con el lema del Departamento de Policía de Los Ángeles, ‘proteger y servir’?”, declaró Arnoldo Casillas, uno de los abogados.

El letrado agrega que McBride podría haber hecho más para desescalar la confrontación. “Le encanta disparar todas estas cosas tan rápido como pueda”, dice Casillas. “Eso ciertamente contrasta con la actitud mesurada y cautelosa del policía que muestra respeto por la vida. Esto no es una película”, añade el abogado.

La defensa de McBride

Por su parte, Ed Obayashi, asesor de uso de la fuerza que trabaja en el entrenamiento de los policías de California, defiende a McBride y dice que el tiroteo fue “claro y justificado”. El especialista agrega que “no tiene ninguna duda” tras ver el video “de que esta oficial se enfrentaba a una amenaza directa a su vida”.

Mientras, Larry Hanna, abogado de McBride, también aseguró recientemente que la agente no tenía otra opción, puesto que se enfrentó a un hombre armado que representaba una amenaza. Añadió también que McBride trabajó duro para perfeccionar todos los aspectos de su entrenamiento, como por ejemplo las técnicas de desescalada, la evaluación de amenazas y las habilidades de disparo.

Sin embargo, policías con experiencia en los procedimientos subrayan que el sistema local para examinar casos de uso de fuerza mortal requiere un largo proceso. En este proceso deben participar la División de Investigación de la Fuerza del Departamento de la Policía, un inspector general independiente, el jefe de la Policía, Michel Moore, la Comisión de Policía Civil y la Oficina del Fiscal del Distrito. Los trabajos de revisión del caso podrían durar un año.

Mientras tanto, mientras la denuncia progresa, McBride regresó a la Policía y actualmente patrulla las calles.

A %d blogueros les gusta esto: