07/10/2020

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A un año del asesinato de Rafael Acosta Arévalo, su esposa detalló la brutal tortura que sufrió el militar por parte de la dictadura chavista

El viernes 28 de junio de 2019, el capitán de corbeta venezolano Rafael Acosta Arévalo murió tras ser torturado por agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Hoy, a un año de su brutal asesinato, su esposa Waleswka Pérez de Acosta exige justicia, apunta directamente a la dictadura de Nicolás Maduro, y recuerda cómo fue la brutal tortura que sufrió el militar. Voces como la de Juan Guaidó (presidente interino de Venezuela), Luis Almagro (secretario general de la OEA), y Tamara Suju (directora del instituto Casla), entre otras, se sumaron a su grito de justicia.

“Hace un año fuiste asesinado salvajemente por el narco régimen. Exijo la condena de toda la estructura criminal responsable de tu asesinato. En tu nombre y el de tus hijos”, señaló la mujer en su cuenta de Twitter.

Waleswka detalló al instituto Casla las brutales torturas que sufrió su esposo a manos del DGCIM: “Se lo llevaron a una casa clandestina, perteneciente al DGCIM, a las afueras de Caracas. Fue colgado de una viga, con sus brazos atados atrás. En su cara le pusieron una carpeta, fuertemente apretada con una cinta adhesiva. Le fracturaron 16 costillas, el tabique nasal, y un tobillo. Le practicaron descargas eléctricas; lo golpearon con tabla; lo asfixiaron con bolsas plásticas. Le echaron por todo su cuerpo ácido con agua fría. Así permaneció hasta el día 28 de junio que lo presentaron ante los tribunales, moribundo, no se podía parar. Lo presentaron en silla de ruedas. No podía articular ninguna palabra. Sus húmeros los tenía rotados. Sus ojos los tenía brotados. A su abogado lo único que le pudo decir fue pedirle auxilio. Pido justicia en nombre de él, de mis hijos y mío”. PlayWaleswka Pérez de Acosta, esposa del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo

En tanto, el mensaje de Twitter lo acompañó de un comunicado de dos páginas en el que detalló cómo fueron las últimas horas con vida del capitán de corbeta, y cómo luego el régimen de Maduro ocultó información durante semanas.

Acosta Arévalo fue secuestrado por agentes del DGCIM -encapuchados y portando armas largas- el viernes 21 de junio de 2019 en un centro comercial del estado Miranda. Pasaron cinco días hasta que la dictadura aportó información. El 26 de ese mes, Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación del régimen, acusó en cadena nacional al capitán de corbeta de “magnicidio, terrorismo, atentados y un montón de falsas acusaciones”, señaló Waleswka. Y agregó que esa noche, “con tono de burla”, Diosdado Cabello presentó en su programa fotos y mapa jerárquico. “Todos están detenidos a buen resguardo declarando”, informó el número dos del chavismo. “Lo que no dijiste Cabello, era que lo estaban matando”, apuntó la mujer de Acosta.

El comunicado difundido por la mujer de Arévalo Acosta

“¿Acaso declarar es torturar? ¿Es que buen resguardo es asesinar? (…) Fue hasta el día viernes 28 de junio, 120 horas después de su secuestro, incumpliendo con el debido proceso, la dictadura decide celebrar la audiencia de presentación ante un tribunal militar en el Fuerte Tiuna, a las 8.30 de la noche. El abogado Alonso Medina Roa nos informó que era increíble el estado de tortura, en silla de ruedas, no podía hablar, y en plena audiencia convulsionó”.

“El juez se vio obligado a ordenar que lo trasladaran a un hospital -continúa su relato Waleswka-, pospuso la audiencia y lo llevaron a enfermería, un ambulatorio, ni siquiera era un hospital acorde los signos de tortura, para salvarlo, donde nos informan que falleció a la 1 am. Realmente no sabemos si esa fue la hora, pero lo supimos a las 10 am del dia siguiente. Lo mataron siendo inocente, sin que se cumpliera el debido proceso y violando el principio de presunción de inocencia (…) El narco régimen, no contento con eso, ocultaron toda la información. No supimos donde estuvo el cadáver por más de 13 días”.

El capitán Arévalo Acosta fue enterrado por la dictadura, sin acompañamiento familiar

Como hizo con otras víctimas de torturas, la dictadura llevó adelante lo que se dio a conocer como “inhumación controlada”. De esa manera, se le negó a la familia un funeral y elegir dónde enterrar a Acosta Arévalo: “El 10 de julio se recibió una llamada de la morgue de Bello Monte para que fuera un familiar a reconocer el cadáver de mi esposo. Asistió su mamá y hermana. Gracias a los medios de comunicación quedó todo registrado. No sabíamos que después de entregar el cadáver, por orden de la juez Norelys León Zaa, juez 36 del área Metropolitana, había ordenado la inhumación controlada, sin saber que ya tenían carroza fúnebre, un hueco en el cementerio del Este, una lápida de cemento con su nombre y hasta un sacerdote para enterrarlo sin nuestra autorización. No permitieron acompañamiento de familiares (…) Hicieron cordones y todo un despliegue, ¿para qué?, ¿qué querían esconder?, ¿qué mensaje quería dar la narcodictadura?, ¿más miedo?”.

La causa de la muerte de Acosta Arévalo fue “edema cerebral severo debido a insuficiencia respiratoria aguda, debido a rabdomiólisis por politraumatismo generalizado”, según la autopsia. “Rabdomiólisis: síndrome de necrosis muscular que presentan las víctimas de terremotos, bombardeos, derrumbes de edificios. Es decir, que el capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo fue literalmente aplastado”, subrayó la periodista Lisseth Boon.

El hecho provocó el repudio e indignación de la comunidad internacional.

Juan Guaidó aseguró que el régimen de Maduro tortura “porque saben que persiste el descontento en la Fuerza Armada” (REUTERS/Manaure Quintero)

El presidente interino venezolano, Juan Guaidó, informó este domingo que conversó con Waleswka, con motivo del primer aniversario de la muerte de su esposo: “La acompañamos en su búsqueda por justicia como a todos los que luchan por la libertad. Torturan porque saben que persiste el descontento en la Fuerza Armada”.

“Nuestro apoyo y solidaridad a la esposa del capitán Acosta Arévalo, quien exige justicia con su marido, muerto hace un año por torturas a manos de funcionarios del DGCIM. El régimen de Nicolás Maduro debe de responder por sus crímenes de lesa humanidad”, agregó Luis Almagro, secretario general de la OEA.

En esa línea, Waleswka instó a la comunidad internacional, a la OEA, a la Organización de las Naciones Unidas (Alta Comisionada Michelle Bachelet, a la Corte Penal Internacional (CPI), y a otras organizaciones de los derechos humanos, a condenar, sancionar y penalizar “a toda la estructura criminal responsable de la tortura y asesinado” de Acosta Arévalo. En su comunicado, nombró uno por uno a los integrantes de esa cadena de mando: “Dictador Nicolás Maduro (presidente ilegítimo, asesino); General Vladimir Padrino López (ministro de Defensa, asesino); General Iván Hernández Dala (Director General DGCIM, asesino); Coronel Hannover Guerrero (Director de Investigaciones Penales y Criminalísticas del DGCIM, asesino); y Mayor Alexander Granko (Director de Asuntos Especialistas del DGCIM, asesino”. “¿Qué pasó Diosdado y su buen resguardo? ¿Jorge Rodríguez y su cara de burla?”.

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